Más alimento, menos desperdicio

Durante esta semana estamos promoviendo la campaña de reducción de desperdicios de alimentos promovida por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, bajo el lema “Yo aprovecho, ¿y tú?”. Con esta campaña se pretende, como su propio nombre indica, reducir los desechos para todos los agentes de la cadena, tanto para los productores, la industria, la distribución mayorista y minorista, la restauración tradicional o colectiva como para el hogar y así concienciar a la población sobre el buen aprovechamiento de los alimentos, ya que las pérdidas y el desperdicio de alimentos se pueden producir en cualquier momento: en el campo, en las industrias de transformación, en la fase de distribución, en los comedores escolares, restaurantes y en las casas de los propios consumidores.
contra el desperdicio de alimentosSegún la FAO, un tercio de la producción de alimentos a nivel mundial se pierde o se desperdicia, de los que 89 millones de toneladas son generados en la Unión Europea, con una media de 179 kilos por habitante de alimentos desperdiciados, la cifra es repartida de la siguiente forma: en hogares un 42% del total, en la fase de fabricación el 39%, en la restauración el 14% y en la distribución el 5% . Destacar la posición de España que es la séptima en el ránking de los países que mayor desechos alimenticios generan, yendo por detrás de Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Polonia e Italia (en orden descendente según proporción de toneladas por habitante).

Según se sigue del análisis de la situación y de datos, el desperdicio alimentario es producido generalmente por unos malos hábitos de compra y consumo, además de una inadecuada gestión y manipulación de alimentos, por eso algunos podrían ser disminuidos con unos hábitos correctos tanto individuales como colectivos. Para esto el Parlamento Europeo ha establecido unas bases en su “Resolución sobre cómo evitar el desperdicio de alimentos: estrategias para mejorar la eficiencia de la cadena alimentaria en la UE”.

Esta estrategia se enfrenta al reto de lograr la participación de todos los sectores de la sociedad, involucrando en su puesta en práctica a las Administraciones Públicas, empresas y operadores del sector de la alimentación, consumidores y la sociedad general en su conjunto. Las acciones que se llevan a cabo se enmarcan dentro de las siguientes áreas:

  • Realización de estudios para conocer cómo, dónde y por qué se pierden alimentos adecuados para el consumo.
  • Divulgar y promover buenas prácticas y acciones de sensibilización.
  • Revisión de aspectos normativos que puedan estar generando más desperdicios.
  • Colaborar con otros agentes como bancos de alimentos, empresas de alimentación, distribución y logística.
  • Fomentar el diseño y desarrollo de nuevas tecnologías que contribuyan a mejorar la vida útil de los alimentos, a satisfacer las necesidades del consumidor y reducir las pérdidas.

el chef no desperdicia alimentosEn cuanto a los hogares, el estudio publicado en 2013 por la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios (HISPACOP) y avalado por el Instituto Nacional de Consumo (INC), ha señalado entre otros datos que los hogares españoles tiran en un año 1,5 millones de toneladas de alimentos que son válidos para el consumo y con unos 250 € anuales tirados a la basura en comida, cuando más del 45% de estos alimentos podrían haberse consumido si su adquisición se hubiera planificado y gestionado o si se hubieran almacenado mejor. Aproximadamente el 30% de la comida empaquetada se tira antes de ser abierta y alrededor del 50% de los alimentos desperdiciados lo constituyen frutas y verduras, seguido de sobras procedentes de platos cocinados en casa y/o comida rápida.

El Ministerio, desde el año pasado, ha puesto en marcha un plan de actuación publicando dos guías de concienciación y prevención sobre el desperdicio. La primera va dirigida al consumidor, con el cual, a través de pautas de consumo, compra responsable, gestión y conservación de alimentos adecuada. La segunda guía, conducida a centros educativos para concienciar al alumnado.

aprende a aprovechar los alimentos

Para terminar de manera optimista, aquí un decálogo infantil del buen aprovechamiento propuesto en la guía para el alumnado:

  1. La comida hay que probar para saber que muy rica puede estar.
  2. Cuando vamos a la compra, una lista nos llevamos. De esta forma compramos sólo lo que necesitamos.
  3. Si los alimentos no comemos y los tenemos que tirar, malgastamos el dinero y el planeta sufre más.
  4. Para conservar frescos los alimentos, la nevera es su lugar. No los dejes fuera mucho tiempo, o se estropearán.
  5. Si quieres todo el día estudiar bien y jugar, el desayuno has de acabar, come algo a media mañana y no olvides merendar, ¡que 5 comidas al día has de tomar!
  6. Cuando sirves la comida, hay que hacerlo con medida, ¡poner la ración justa y repetir si tienes un hambre que asusta!
  7. ¡No tires la fruta madura a la basura, ni tampoco la verdura! ¡Inventa con tus papás, ricos batidos que despierten los sentidos! Pasteles imaginativos y ensaladas divertidas.
  8. A la hora de tirar, deposita en la basura sólo lo imposible de aprovechar.
  9. Si fuera de casa vas a comer, un recipiente reutilizable contigo debes traer. Los alimentos aprovecharás y más reutilizarás.
  10. Si te llevan a un restaurante pide con moderación y no dudes en pedir las sobras en un envase. La familia disfrutará con comida deliciosa ¡lista para saborear!

Fuente e imágenes http://www.magrama.gob.es

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