Tiempo de gazpacho, tiempo de tomates.

Sabemos que el gazpacho es consumido desde hace mucho tiempo, ya en la época de al-Ándalus y es típico andaluz por la utilización del aceite de oliva, conocido como el “oro líquido” de la tierra y donde los veranos son tan secos y calurosos y abundan los productos de la huerta.

El gazpacho original era una mezcla de pan, aceite de oliva y vinagre, y desde entonces ha ido evolucionando a lo largo del tiempo hasta el gazpacho andaluz que conocemos. No es hasta el s. XIX cuando se incorporó el tomate, que había sido introducido en España procedente del Nuevo Mundo, convirtiéndose en el ingrediente principal y con el que actualmente se conoce esta sopa fría.

De él han derivado otros platos como el ajo blanco, el salmorejo o el gazpacho manchego, que se trata de un guiso acompañado de carne de conejo, pollo, liebre o perdiz. De manera que casi cada región o población adapta la receta a la disponibilidad de sus productos o a sus particulares costumbres.

Hoy en día, existen tantas variedades de gazpachos como ingredientes quieran incluirse, pues la Nouvelle cuisine nos ha regalado muchas variantes, así que podemos ver gazpachos elaborados a base de sandía, cereza o fresa. Pero vamos a centrarnos en los ingredientes más comunes del gazpacho y en sus beneficios:

Según un reciente estudio científico de la Universidad de Barcelona, el consumo de gazpacho está relacionado con la reducción de la presión arterial, así que toma nota y ve preparando los ingredientes.

TOMATE. Compuesto principalmente por agua, con lo que favorece la hidratación y destaca la cantidad de vitaminas B, C, A y E, minerales como el potasio, fósforo y magnesio. Su color rojizo se debe a la presencia de carotenos, que es un antioxidante reconocido como un magnífico escudo contra el cáncer, evitando el envejecimiento de nuestras células y nuestra salud cardiovascular.

Su contenido calórico sólo ronda las 17 Kcal por cada 100 gr, convirtiéndolo en un alimento ideal y por su baja cantidad en sodio es muy recomendable para las personas hipertensas. Es importante que se prepare el gazpacho con los tomates sin pelar para mantener su contenido en fibra.

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PIMIENTO. Su contenido en vitamina C y B6 hace que sea ideal para reforzar la función cerebral y el sistema nervioso central. Igualmente la vitamina B2, E son precursores de importantes beta carotenos con elevadas propiedades antioxidantes que protegen nuestras células, además de ayudar al cuidado de la piel y de la vista, retrasando su envejecimiento. Otra de sus propiedades es evitar la formación de trombos, activando la circulación y protegiendo nuestro sistema inmune.

PEPINO. Por su cantidad de agua es un alimento muy refrescante para el verano y mantiene nuestro balance hídrico, ayudando a prevenir la retención de líquidos. Muy adecuado para limpieza de nuestro porque facilita la depuración eliminando todo lo “extraño” de nuestro cuerpo. Su apenas 20kcal por cada 100gr hace que sea adecuado para las dietas contra la obesidad.

AJO. El ajo ha sido desde siempre reconocido por su propiedad curativa y utilizado como antibiótico natural, esto se debe a los efectos de la alicina, cuyo poder característico es de funcionar como antibiótico. Además ayuda a reducir los niveles de grasa y azúcar en sangre, es magnífico como antioxidante al eliminar los radicales libres y por eso está especialmente indicado para hipertensos y para prevenir enfermedades cardiovasculares o reducir las antiestéticas varices. Éste alimento es también considerado como uno de los bactericidas y fungicidas ideales para tratar hongos, picaduras de insectos y afecciones de la piel como heridas y quemaduras.

ajo

PAN. Es un alimento rico en hidratos de carbono, esencial para el organismo por ser la fuente energética inmediata para su correcto funcionamiento y es pobre en grasas. Su contenido en vitaminas y minerales ayuda a superar el estrés, la depresión y mantiene en buenas condicones el sistema circulatorio. Además previene la diabetes y mejora la osteoporosis y evita la anemia. Nos protege ante el cáncer de colón por su contenido en fibra (mejor cuanto más contenido en salvado), igualmente ayuda a regular la flora intestinal, disminuye la absorción de colesterol y tiene alto poder saciante.

Como colofón el gazpacho incorpora el aceite de oliva virgen, que contiene grasas únicas y fundamentales y rico en antioxidantes y en vitamina E, haciendo que nuestra piel luzca más hidratada y luminosa.

Con todos estas propiedades el gazpacho se convierte en uno de los platos más completos que existe, y ahora que ha llegado el buen tiempo y empieza la temporada del tomate podemos hacer de su consumo un hábito diario, bien como entrante, primer plato o incluso acompañamiento a otros platos en la mesa.

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